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Desde la institución barrial advierten que la realización reiterada de estas actividades masivas vulnera de forma sistemática normativas y ordenanzas vigentes que fueron dictadas por el propio Departamento Ejecutivo local para regular la convivencia y proteger el descanso de los frentistas.

El malestar vecinal se profundiza ante el impacto negativo que estos megaeventos provocan en la infraestructura urbana del sector, destacando el colapso vehicular, la obstrucción de cocheras, la acumulación de residuos y los elevados niveles de contaminación acústica que superan ampliamente los parámetros permitidos. Fiameni remarcó que, si bien se reconoce la importancia de la agenda cultural, esta no puede desarrollarse a expensas de la calidad de vida y la tranquilidad de quienes habitan permanentemente en el barrio.

Por este motivo, los vecinos exigen un cumplimiento estricto de los marcos regulatorios y una mesa de diálogo vinculante con las autoridades municipales para replantear la zonificación de este tipo de espectáculos masivos. La vecinal sostiene que es indispensable buscar locaciones alternativas que no provoquen trastornos logísticos severos ni afecten el tejido residencial de Candioti Norte, exigiendo que el municipio haga valer las ordenanzas que él mismo impulsó.